El abanico japonés, un accesorio de moda imprescindible
El abanico japonés es un icono muy reconocible de la cultura japonesa y forma parte de una antigua artesanía japonesa cuyos orígenes se encuentran únicamente en Japón. Mucho más que un simple accesorio para refrescarse, los abanicos japoneses están íntimamente ligados a la larga y fascinante historia del país del sol naciente. Hoy en día, siguen siendo un importante medio artístico y un elegante accesorio de moda. A continuación, le ofrecemos un pequeño resumen de todo lo que necesita saber sobre los abanicos, su historia, sus influencias y sus usos.
En Japón existen dos tipos de abanicos:
el Uchiwa, un abanico de forma ovalada, a menudo redondo, con un mango no plegable.
El Ogi (o sensu) es un invento japonés. Cuenta la leyenda que fue un campesino quien diseñó este objeto después de observar las alas de un murciélago que se plegaban y desplegaban.
El abanico japonés de pared, su historia
A lo largo de la historia, los abanicos japoneses eran herramientas utilizadas por los aristócratas y la clase samurái. Eran una forma de indicar el estatus social y solo los utilizaba la élite. Incluso permitían comunicar mensajes. La primera referencia al abanico japonés se remonta al siglo VI d. C., cuando las tumbas se decoraban con imágenes de abanicos.
En el registro histórico oficial chino de la dinastía Song (960-1279), se dice que el monje japonés Chonen regaló abanicos plegables al emperador de China en el año 1000, lo que convierte al abanico plegable japonés en un invento original, en una época en la que el aprendizaje de las tecnologías iba en una dirección completamente diferente. La popularidad del abanico japonés también se extendió a Corea: en el siglo XI, los enviados coreanos a la corte china llevaron consigo abanicos plegables fabricados al estilo japonés.
Volvamos ahora a Japón, durante el breve periodo Heian, estos abanicos tuvieron tanto éxito que se crearon leyes para restringir su uso a determinadas clases sociales. Fabricados generalmente con ciprés de Hinoki e hilo, el número de tiras de madera de cada abanico debía reflejar el rango y el estatus de su propietario.
En el siglo XV, los abanicos artesanales japoneses eran tan apreciados que Japón comenzó a exportarlos a Europa, incluida China, desde donde se abrieron camino por la Ruta de la Seda. En los siglos XVIII y XIX, estos abanicos se convirtieron incluso en un accesorio de moda muy codiciado por las mujeres europeas adineradas. Hablando de accesorios, no olvide hacerse con un cinturón obi de nuestra amplia colección para completar un look japonés digno de su kimono.